Cómo fundir chocolate

Fundir chocolate no es nada complicado y da mucho juego en la cocina, especialmente en la repostería, enriqueciendo el sabor de muchísimos postres.

Saber elegir el chocolate más adecuado y controlar el calor con el que lo vas a fundir es fundamental para que te quede fetén, sin correr el gran peligro que siempre acecha a esta preparación: que se te queme, algo que siempre da mucha rabia.

El chocolate fundido se utiliza para la masa de los bizcochos de chocolate o como relleno de coulants, cañas fritas o buñuelos. También como cobertura de muchas tartas.

Veamos algunos trucos y secretos que te harán fundir el chocolate como un repostero profesional.

El mejor chocolate para fundir

Existen muchos tipos de chocolate y no todos sirven para fundir. Es importante que te fijes en su composición y en que su porcentaje de manteca de cacao sea alto.

En el caso de que no lo encontréis con esta característica es mejor posponer el fundido y no realizar experimentos que muchas veces acaban en el cubo de la basura.

El chocolate a la taza es maravilloso para tomar con unos churros o porras en un tazón, pero tiene demasiada harina para fundir, por lo que es muy probable que se te queme.

En cuanto a las tabletas de chocolate con leche, están muy bien para que te comas alguna onza o para hacer un fantástico bocadillo para la merienda, pero tampoco sirve para fundir.

Los chocolates que sirven son los siguientes:

  • Chocolate en cobertura: que cuentan con un porcentaje de manteca de cacao entre el 30% y el 55%.
  • Chocolate negro superior: que cuenta con un 26% de manteca de cacao y un 43% de cacao.
  • Chocolate amargo: que cuenta con un mínimo de 60% de cacao.
  • Chocolate fondant: que cuenta con un 40% de pasta de cacao y otro 40% de manteca de cacao.

Según utilices unos u otros sus matices de amargor y dulzor variarán.

Qué hacer para que no se te queme el chocolate al fundirlo

Hay dos maneras muy efectivas y sencillas de fundir el chocolate: al baño María y en el microondas; la primera es la más tradicional y la segunda es la más cómoda.

Fundir chocolate al baño María

Estos son los pasos que debes seguir:

  1. Trocea o pica el chocolate todo lo pequeño que puedas, pues así se derretirá antes. Utiliza una tabla de corte y ten cuidado con el cuchillo, ya que el chocolate suele ser muy duro y se te puede resbalar.
  2. Pon a calentar agua en un cazo, por la mitad más o menos.
  3. En cuanto se caliente introduce un bol con chocolate y, cuando empiece a derretirse, remueve con una espátula de silicona. Coge el bol con un trapo de cocina o un guante para evitar quemarte.
  4. El chocolate se fundirá por completo pasados unos 5 minutos. Si quieres que siga fundido un rato más, apaga el fuego y deja el bol sobre el cazo.

Fundir chocolate en el microondas

El microondas permite fundir chocolate de una forma rápida, sencilla y limpia, aunque tiene un inconveniente: si derrites el chocolate cuando hace frío pierde rápidamente su fluidez. Si hace calor no tendrás ningún problema.

Estos son los pasos a seguir:

  1. Trocea o pica el chocolate como en el punto anterior.
  2. Calienta durante un minuto a potencia media y después en intervalos de medio minuto.
  3. Cuando ya está casi listo, reduce a 10 segundos los intervalos para evitar que se queme.

De ambas formas conseguirás un chocolate fundido perfecto para utilizar en un gran número de recetas de tartas y postres.

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